Discurso Cristián Labbé Galilea

Noviembre 11 18:53 2017

Estimados camaradas de armas…

Los aquí presentes, estamos unidos, fundidos, hermanados,por una característica común e indeleble… todos y cada uno de nosotros, a muy temprana edad tomamos la decisión de ser soldados, marinos, aviadores, carabineros… y cuando lo hicimos, adoptamos más que una tarea o un trabajo, estábamos adoptando una opción de vida…

Ser soldado es una vocación, es una entrega, es una causa sublime…

Me dirán que es chovinismo… se equivocan los que así piensan, porque nunca han escuchado el latido del corazón de un soldado cuando ve flamear su bandera, cuando marcha marcial al compás de una banda de guerra o cuando recuerda la paginas gloriosas de nuestra historia…

Jurar por el Dios de nuestras creencias… servir a la patria… frente al pabellón nacional, poniendo por testigo una legendaria tradición de gloria y honor… no es un acto administrativo, ni un espectáculo formal… es el rito que a través del tiempo ha simbolizado el compromiso irrenunciable de los jóvenes soldados con sus compatriotas, son su país, su  pasado, su presente y su futuro…

Han corridos los años desde aquellos juveniles tiempos… y si nuestro andar cansino y nuestros canos cabellos, dan cuenta del paso del tiempo…. nuestro espíritu, mantiene invariable el sublime compromiso de ayer…
… hoy con la prudencia de los años y al mirar el camino recorrido, podemos decirle a quienes nos antecedieron en la gran marcha de la historia, que hemos cumplido aquel noblecompromiso y  que hemos entregado a las nuevas generaciones una patria libres y soberana, donde en el tope del mástil del tiempo, flamea orgulloso el pabellón nacional…

Misión Cumplida… así es… una misión cumplida que nos llena de orgullo…  pero que también nos muestra las dolorosas cicatrices del precio que hemos tenido que pagar Por ello.

-Imposible no dar cuenta en este acto de la enorme preocupación que los soldados del ayer tenemos sobre la forma en que se está escribiendo la historia de los últimos años… de los cuales fuimos actores y testigos.
-Imposible no denunciar la tergiversación y (digámoslo claro…) la mentira con que hoy se recogen los fatídicos días en que, llamados por la ciudadanía y las principales instituciones de la república,  tuvimos que acudir al llamado del clarín para evitar una guerra civil y recuperar la libertad amenazada.
-Imposible no llamar la atención sobre las veces en que los soldados espantamos el fantasma de la guerra en nuestras fronteras.
-Imposible no revelarnos por la injusticia y la asimetría jurídica conque estamos siendo juzgados los militares del ayer.
-Imposible no mostrar el dolor que nos produce ese batallón de soldados olvidados en cárceles publicas producto de una política de odio y de venganza impulsada por aquellos mismos que ayer quisieron subyugar a nuestro país.
-Imposible no advertir a las nuevas generaciones -civiles y militares- sobre el efecto que tendrán la indiferencia, la ingenuidad y la indolencia de los actores del presente, sobre la verdad de lo ocurrido hace ya algunas décadas en nuestra vida nacional.

Estimados Camaradas,

En el pasado cumplimos nuestro deber y honramos nuestro compromiso de servir a la patria desde el servicio activo, hoy en situación de retiro enfrentamos el presente con el coraje, el valor y la fuerza que nos da nuestro espíritu militar. Pero claramente no se agota ahí nuestro deber… hoy nos preocupa el futuro… ese futuro donde pasaremos el resto de nuestros días, ese futuro en el que vivirán nuestros hijos, nietos y tataranietos… y del cual depende que nuestras instituciones mantengan su excelsa misión.

Hago esta referencia porque me preocupa que al proyectar el presente, vemos con desolación que nuestras instituciones están siendo llevadas lentamente, pero en forma inexorable, a una peligrosa homologación con otros oficios o profesiones, dentro del quehacer de la sociedadcontemporánea.

Que gran error, que falta de visión… ser soldado es algo muy distinto…

-Si nuestro lema era “la guardia no se rinde…” hoy por mil razones están pensando en una portería o en un control de acceso.
-Si nuestra obligación era… cumplir las órdenes de los superiores con prontitud y puntualidad, hoy se hacenecesario que toda instrucción u orden esté debidamentejustificada, explicada y autenticada…
-Si nuestro deber era ser un soldado valiente, honrado y amante de la patria… hoy pareciera que la vocación va cediendo paso a la oportunidad del tener y del parecer.
-Si la unidad y la lealtad eran nuestra religión, hoy da la impresión que prima el mero trabajo individual y el interés personal.
-Si nuestras creencias y nuestros dogmas estaban inspirados en la tradición y en la historia… hoy tengo el sentimiento de que todo lo guía un frio y calculador pragmatismo.

Es cierto, los tiempos han cambiado, hoy son otros los que tienen la responsabilidad de conducir nuestras instituciones,pero no podemos abstraernos de las amenazas que se ciernen sobre nuestro futuro y sobre el de las nuevas generaciones de soldados.

Estimados camaradas

Es en este contexto, donde la tan manida posverdad ha tomado un excesivo protagonismo y donde los sesgos y las pasiones se imponen a la razón y la verdad… es cuando más atento debemos estar y cuando no nos puede ser indiferentes quienes han de gobernar nuestro país en el futuro… en este sentido y frente a la próxima elección presidencial debemos hacer sentir nuestra voz… y para ello no puede sernos indiferente a quien debemos apoyar…

Jose Antonio Kast que está con nosotros en esta jornada ha dado muestras cabales de comprender nuestras preocupaciones… con la visión de un joven estadista ha estado dispuesto a defender nuestra causa… en materias de justicia, igualdad ante la ley, derechos y deberes humanos, salud, previsión, carrera militar, financiamiento de las fuerzas armadas y otras materias a las que harán referencia seguramente otros oradores.

Pero para este viejo soldado que hoy les dirige estas reflexiones JAK es la persona indicada para marcar una histórica inflexión en la curva que ha seguido la persecución política a los militares y la perversa manipulación política de nuestra historia reciente…

Queridos amigos…

Militares, marinos, aviadores, carabineros e inspectores… nuestro compromiso es con la historia, con el presente y el futuro de nuestro país, con el valor y los principios por los cuales juramos entregar nuestras vidas…

Hoy al comprobar que parte de nuestra alma de soldados se encuentra prisionera del pasado… tenemos la obligación histórica de cambiar esta oscura realidad, construida a través de mentiras, estatuas, memoriales y museos…

Jose Antonio Kast ha asumido la tarea de representarnos en estos cruciales momentos… debemos apoyarlo con convicción y fuerza… nos quedan pocos días para derrotar la mentira, el engaño y la ambición.

Con nuestro sólido apoyo, con la ayuda del Dios todo poderoso y con la generosa intersección de la Virgen del Carmen patrona de Chile… haremos que vuelva la paz y la esperanza a la familia militar y lograremos que la estrella solitaria vuelva a guiar los destinos de esta patria querida…

Viva chile…

Cristian Labbe Galilea

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Carlos Cren
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